La semana pasada participamos en una acción con blogueros (*) llevada a cabo por Pat de Andrés y Esther Gómez Oliete para la empresa Take-Ad-Way en el marco del OMExpo. Esto me ha hecho reflexionar sobre cómo aprovechar la asistencia a actos en beneficio propio desde dos puntos de vista: el del Branding y el de la generación de Contenidos, ya seas un profesional o una empresa.

Para este tema en concreto contábamos con muchos ingredientes que no siempre tendréis a mano pero quedaros con la idea de cómo exprimir al máximo una “simple” asistencia a un evento.

(*) Para los que no lo sepan, con las acciones sobre blogueros las marcas tratan de que escribamos en nuestros sitios sobre su producto o servicio y conseguir así difusión/branding/publicidad, etc…

Los ingredientes

Unas tres semanas antes del evento nos invitaron a participar en él. Tras el ajuste de los detalles nos quedamos con menos de 10 días para crear contenidos y diseñar y ejecutar la estrategia de comunicación (que fueron 7 días).

Lo que nos ofrecían era: un código de descuento en el precio de la entrada a la jornada que podían utilizar nuestros lectores (esto no era exclusivo, podías conseguirla en muchos sitios) y una vídeo-entrevista con un ponente. En nuestro caso elegimos a Germán Martínez, Director Comercial de Facebook.

Y teníamos nuestros sitios y cuentas sociales: el blog corporativo 2blog y dos cuentas personales y una corporativa en Twitter y Facebook, más las cuentas personales en G+ y LinkedIn (total = 11 sitios sociales).

Nota: desde el principio desestimamos utilizar los blogs personales para difundir el evento para darle más protagonismo a 2blog. O sea, se trataba también de aprovechar la situación para hacer branding corporativo a tope.

La promoción

La asistencia a un evento que puede generar interés entre tu target/comunidad permite la difusión en cuentas sociales sin que seas pesado. Si, además, hay algo tangible que promocionar como, por ejemplo, que se va a asistir a la charla de tal persona importante, que entrevistarás a fulanito, o que verás en exclusiva una demostración, con más motivo aún.

Como en este caso nosotros contábamos con el código de descuento y la entrevista empezamos por escribir un post en 2blog anunciándolo. El quid de la cuestión está en que lo escribas como si de un anuncio espectacular se tratase, claro (en este caso había un par de cosas que sí lo hacían atractivo, pero si no las tienes, búscalas). Eso ya nos daba pie a la primera ronda de difusión utilizando todas las cuentas sociales. Los mensajes podían ser:

  • Vente al OMExpo con un 15% de descuento
  • Si entras en nuestro blog tendrás un X% de descuento…
  • Entrevistaremos al Director Comercial de Facebook en el …

O sea, podíamos repetir el mismo mensaje con distintos textos y no resultaríamos pesados. Al final, aumentábamos la difusión. Pero lo mejor de todo es que enviábamos a la gente al mismo punto: el post de 2blog. Consecuencia: más visitas y más veces el post compartido.

Como no quisimos ser muy insistentes por el poco tiempo del que contábamos, además de nuestro post nos apoyábamos en el de Take Ad Way.

Aquí cada uno decidirá cuál es su límite de “pesadez”. El nuestro se basaba, y se basa, en:

  • En Twitter podemos repetir el mismo mensaje cada dos semanas en una cuenta corporativa y una vez al mes en una personal. Como en este caso teníamos hasta 3 textos (los dos nuestros más el de TakeAdWay) aumentamos la frecuencia y lo pusimos unas tres veces por cuenta en esa semana.
  • En Facebook somos más discretos ;) Tampoco teníamos mucho más tiempo, una semana, así que un mensaje por cuenta fue lo que hicimos. Si hubiéramos contado con dos semanas seguro que una hubiera sido para el texto del descuento y otra para la entrevista (y con mucha más razón en este caso ya que el personaje y el entorno son sinérgicos).
  • En G+ y LinkedIn también se utilizó el mismo mensaje y la estrategia de dirigir a nuestros lectores al post de 2blog. En ambos casos, y también por cuestión de tiempo, lo hicimos una sola vez.

En total, en esos días previos pusimos el mismo mensaje con distintos textos hasta unas 20 veces entre todas las cuentas. 20 posibilidades de impactar y de dirigir tu tráfico a un lugar concreto sin ser reiterativo.

El día del evento. Desde la aparición de Foursquare podemos hacer check-in a la llegada y enviarlo a FB o Tw y no te acusarán de spammer. Pero mejor aún si pones algo más que el simple check-in y utilizas uno de los  motivos principales que hacen interesante tu presencia (“en un rato asistiré a tal conferencia. Ya os contaré”). Nosotros, por supuesto, lo hicimos.

También durante el evento puedes dedicarte a compartir las cosas interesantes que se digan en las conferencias. Muchos te lo agradecerán. Y tú, mientras, seguirás haciendo branding. Eso sí, no se trata de que inundes LinkedIn, eh? Por si no estás muy familiarizado yo te propondría estas cadencias:

  • En Twitter todo cuento quieras, siempre y cuando sea algo interesante, claro. No hay límites. Te puedes inventar el hashtag si es que nadie lo ha determinado. Si ya estaba creado, úsalo, y así tus tuits saldrán en medio de los que buscan info sobre el evento.
  • En Facebook o G+ yo no sería muy pesado. Si quieres compartir un par o tres ideas muy potentes, vale, pero muchas más “ensucian”.
  • Y en LinkedIn o cualquier red profesional mejor que no lo hagas.

En el post evento, que es donde estamos metidos ahora, también seguiremos haciendo promoción. De todo el contenido que genere nuestra visita se hará su distribución vía redes.

Al final habremos conseguido no menos de 30/35 impactos “casi todos” distintos sobre una misma acción.

Los contenidos “de peso”

La segunda parte importante de la asistencia a un evento de estas características son los contenidos que puedes llegar a generar. Los promocionales y que alimentan nuestros perfiles sociales ya los hemos visto. Ahora veremos los que alimentan un blog que, al mismo tiempo, pueden volver a ser promocionados en sitios sociales.

Dos personas asistiendo a 4-6 conferencias cada una dan, por lo menos, para tantos otros post de resumen de ideas aportadas. En nuestro caso no vamos a estirar tanto por dos razones básicas: porque no pudimos asistir a todas las conferencias del día y porque algunas de las que asistimos solo dan para escribir una frase. Pero si se asiste a un Congreso de 2 ó 3 días se puede escribir mucho y de calidad.

Lo nuestro va a quedar así:

  • El primer contenido que ya vimos antes, el post con el “Anuncio”.
  • Tendremos una vídeo-entrevista con el Director Comercial de Facebook que merece un contenido aislado.
  • Dos post que escribiremos en 2blog: uno con las conferencias a las que yo asistí y otro con las de Mando.
  • Y este post que estoy escribiendo ahora, por supuesto.

Así que vamos a generar cinco contenidos “de peso” con menos de un día de “inspiración”. Si quitas la vídeo-entrevista, que no es algo que puedas tener siempre, te quedas con cuatro que también está muy bien. Pero incluso hay varias formas de generar contenido audiovisual de calidad aceptable que luego puedes distribuir de forma aislada y que la gente agradece mucho (soy un mega fan del vídeo, se nota, ¿verdad?). Podrías entrevistar a gente con tu móvil preguntando que les parece el evento, hacerle un par de preguntas a un ponente, etc.

Y aún se podría generar más contenido:

  • Un post para hablar de cómo has visto el evento en general, la organización, aspectos sobre la ciudad que visitaste, la cultura, etc…
  • Compartir fotos que te hayas hecho durante la visita que, además, te generan aún más branding si sales al lado de “alguien”.
  • Cada vez se utiliza más streaming, así que seguro que encontrarás material audiovisual oficial con el que mejorar, o simplemente acompañar, tus contenidos originales. Y algunos ponentes, si no lo hace la propia organización, suben sus presentaciones. Todo eso añade valor a los lectores de tu blog.
  • Y, como decía antes, si asistierais a más conferencias se crecería en número de contenidos disponibles y originales.

Así es como uno llega a parecer ser multitud aunque seas un tandem. Imaginaros el poder que tienen las empresas cuando cuentan con un equipo humano numeroso y dispuesto a mover la marca en los medios sociales. Eso es lo que tratamos siempre de transmitir a nuestros clientes.

Espero que la próxima vez que asistas a un evento de cualquier tipo, como empresa o como profesional, lo veas como una oportunidad no solo de aprender o de vender (según para que vayas) sino de generar contenidos y promoción para tu marca.

Siento la extensión del post de hoy ;)

¡Qué tengáis una feliz semana!

Etiquetado como:  

A quien confiar tu estrategia 2.0

Publicado el 18 julio, 2011, en Social Media, por David Soler

Es fácil pasearse por cualquier red y leer en las bios frases como “apasionada de las redes sociales”, “experto en social media”, “especialista en Comunicación 2.0”, la mayoría provenientes de personas que desarrollan su actividad profesional en el social media marketing y buscan frases que impacten en los posibles clientes. Pero lo mismo ocurre si, por ejemplo, te das una vuelta por el apartado “Servicios” de la mayoría de webs de agencias de publicidad, de relaciones públicas o de consultoras y también ponen que lo hacen aunque uno sepa que no están tan metidos en el 2.0.

¿Cuántas veces has ido a una conferencia sobre temas de Internet y a la segunda frase del ponente te has dado cuenta que habla de oídas? Lo mismo pasa con los formadores, por ejemplo. En ambos casos es gente que comunica muy bien y eso es suficiente para su audiencia que, a menudo, tiene aún menos idea que el que habla.

Estoy seguro que todos los días empresas que buscan quien les ayude a entrar en el mundo 2.0 reciben impactos de este tipo y contratan a proveedores que en realidad no están nada preparados para manejar su entrada en el mundo digital. En algunos casos hay agencias que contratan a otras más pequeñas y digitales. No lo censuro, nosotros, en 2shareworld, no tenemos reparos en trabajar así mientras nos encaje económicamente.

Pero a lo que iba. Sin querer dar lecciones ni repartir carnés de experto, que aún nadie ha definido que son,  ahí van mis “pruebas del algodón” para saber si quien tienes enfrente sabe realmente de lo que habla o no:

  • Aquí no se puede dar el “en casa de herrero, cuchillo de palo”. Si viene una agencia o consultora a venderte sus servicios online fíjate cual es su vida 2.0 (deberían tenerla visible en su web). Si no tiene presencia o si la tiene pero hace 3 meses que no actualiza sus sitios mal vamos.
  • Si la tiene, parece que la actualiza pero, mira por donde, te ha costado encontrarla y no tiene sus sitios conectados, sospecha. No se puede vender Estrategia 2.0 si no tienes una ni para ti mismo.
  • Si es un profesional “glogueale”. ¿Tiene perfiles en Internet? ¿Es activo? No se trata de que haya puesto 10.000 tuits, pero tampoco de tener una cuenta de Twitter sin casi actualizaciones, o la última siendo de 5 meses atrás o sin apenas seguidores y seguidos. No hace falta que esté en todas partes ni que tenga perfil en Google+. Pero algún tipo de actividad tiene que tener si pretendes que te asesore en dónde y cómo estar. Y, eso sí, no puede tener sus perfiles descuidados, con fotos de la primera comunión (no es literal) o incompleto.
  • Sería muy bueno que tuviera un blog para que pudieras ver lo que opina sobre el marketing online y conocer sus experiencias, su metodología o leer sus consejos.
  • Y ya no te digo si, además, ha publicado algo y lo ha subido a la Red. Una presentación en slideshare, un vídeo o una infografía.
  • Por supuesto siempre es interesante ver qué tipo de proyectos ha llevado a cabo. Si es profesional/agencia desde hace poco o ha desarrollado proyectos con poco material gráfico quizás no los tiene colgados pero eso no le inhabilita para ser tu asesor (nosotros, de hecho, estamos ahora trabajando en la página de proyectos que colgaremos asap). Hay empresas y asesores de todos los tamaños para todas las empresas. Pero en cualquier caso, pregunta.

De hecho, para contratar a alguien se pide un CV y referencias ¿Por qué no seguimos ese mismo protocolo en este caso? Y ¿Es necesario que lo hagan todo y todo el tiempo? Pues no, tampoco es eso, pero algo de vida online tienen que tener. Para averiguarlo solo necesitas pasarte una hora en Internet.

¿Se os ocurre alguna “prueba del algodón” más que me haya dejado?

¡Que tengáis una feliz semana!

La relevancia en los medios sociales

Publicado el 14 junio, 2011, en Marketing 2.0, Social Media, por David Soler

Hace una semana hablaba de lo fácil y habitual que es confundir visibilidad con relevancia.

Desde mi punto de vista hay cinco niveles distintos en esto de la comunicación 2.0 que vale la pena tener en cuenta y que pueden aplicarse a un profesional, a una persona o a una empresa que esté haciendo Social Media Marketing (aunque también aplica a todo el marketing y la comunicación en general). Tu ponte en el que más te guste… no es que uno sea mejor que el otro, como siempre depende de los objetivos de negocio.

La Visibilidad se consigue cuando se es omnipresente. Solo tienes que forzar la máquina y tener presencia continua en facebook, en Twitter, en la TV o en la revista del barrio. Sirve para eso, para que alguien te encuentre y te diga “tu cara me suena…”. Hablas mucho, de todo y no necesariamente todo tiene conexión entre sí.

Popularidad. Si no solo eres visible sino que además lo haces de forma simpática, caes muy bien, eres famoso o eres muy buena gente alcanzarás popularidad. Es el momento en el que la gente dice “¡claro que me suena tu cara! tú eres… ¡eres un cachondo!”. Nadie sabe muy bien donde encuadrarte, pero les suenas y mucho, te contestan, comparten alguna de tus noticias y ahí se acaba todo.

Notoriedad. Aquí no te hace falta ni escribir ni aparecer tanto. Con poco que hagas la repercusión y el impacto son altos. Es cuando dicen “¡Hombre! Fulanito, que buena la noticia que compartiste el día 4 a las 17:32”. Relacionan persona y mensaje aunque no tengan muy claro aún a qué te dedicas… o no les importe.

Relevancia. Ahí es cuando la notoriedad es permanente. Lo que escribes interesa a la gente y te siguen allá donde estés, te siguen porque no quieren perderse las cosas que dices. Eres lo que se dice un referente en la materia. Tienes prestigio y tu opinión es tenida muy en cuenta. Te encuentran y te dicen “esa teoría que tienes sobre nosequé me parece muy buena”. Ya saben quién eres, a qué te dedicas y, además, creen que sabes mucho de ello.

Influencia. Y este es el grado sumo. Es cuando el Relevante cruza fronteras. Además de todo lo anterior, tus noticias son compartidas en cantidades estratosféricas y lo hace hasta gente que no suele seguirte pero es capaz de decirle a sus amigos “oyes, que se lo he leído a Fulanito, eh? Poca broma”, aunque no lo haya leído directamente. Sientas cátedra en (casi) todo lo que dices. Te creen a pies juntillas.

Coincidiremos que llegar a ser influyente está al alcance de unos pocos y admito que para todos los niveles hay subniveles o grados y que se puede ser visible y relevante e incluso popular al mismo tiempo. Pero simplificando y teniendo que decidirse por algo para mi la relevancia es lo más importante.

¿Para qué sirve ser relevante?

Básicamente para que te otorguen la etiqueta de experto y compartan buena parte de las cosas que digas o estén atentos y receptivos a lo que dices y recomiendas. Eso hará que sea más sencillo impactar con tus mensajes y conseguir que te recomienden lo que, muy probablemente, se traducirá, si eres una persona o un profesional, en invitaciones a Congresos y conferencias y, a medio plazo, deberías poder conseguir clientes porque te has labrado una buena reputación. Y si eres una empresa para mejorar tu marketing relacional, tener clientes más satisfechos (se supone que les cuidas, claro) y también vender más.

¿Cómo saber si soy relevante?

Probablemente hay muchas formas de medir tu relevancia pero se me ocurre que podrías medirlo así:

  1. En cuantas listas de Twitter estás y el porcentaje de éstas sobre el número de gente que te sigue (cuanto mayor sea, más relevante eres). También la gente que te sigue, claro, pero si estás en un nicho de mercado el número de seguidores puede ser muy bajo y que seas muy relevante en ese nicho. Personalmente creo que la cantidad de contactos no es un indicador definitivo, es bueno, pero no determinante (muchos se consiguen por pura visibilidad o popularidad).
  2. El número de visitas y, sobre todo, cuantos suscriptores tienes en tu blog, en tu web o en tu newsletter.
  3. Cuantas veces se comparten tus contenidos y tus actualizaciones en distintos medios sociales. Aquí vale casi todo: Facebook, Twitter, LinkedIn, Delicious, etc… si tienes marcadores sociales en tu blog o web es fácil hacer un seguimiento. Las veces que favoricitan tus contenidos o que le dan a un “me gusta”.
  4. Cuantas veces te mencionan ya sea en redes sociales como en post de otros blogs. O cuantas veces tus frases son utilizadas al estilo “como dice fulanito….” en una conferencia, un curso o una charla.

Y ¿Cómo consigo ser relevante?

Pues básicamente centrándote en algo y aportando valor. Ya hablé de que era contenido de valor. Solo repetiré que no es necesario que solo me hables de lo bien que tu lo haces o cuanto valor aportan los productos y servicios que distribuyes. Puedes hablar y compartir todo aquello que te posiciona en lo que tú quieres. El límite lo pones tú. Si no quieres compartir cosas de tu competencia tampoco es un drama… a mí, personalmente, no me importa.

Y centrarse significa especializarse. Dicen los expertos en RRHH que tendemos a perfiles especialistas. Lo mismo ocurre a nivel empresa o profesional independiente y creo que Internet solo exagera esa necesidad. Con la cantidad de información que corre por Internet es vital que la gente te ubique en un sitio lo más claro posible, ya que no tenemos tanto tiempo para revisar quien eres y a qué te dedicas.

Lo que compartas es lo que configurará tu red de contactos y seguidores. Te seguirán porque les das lo que buscan que, como también decía en el post antes mencionado, cubre su necesidad. Es lo que ya nos decían hace unos años los Kinks: da a la gente lo que quiere.

Os recomiendo estos dos post que hablan sobre este mismo tema:

¡Que tengáis una feliz semana!

 

Archivo del blog