Dos visiones sobre la digitalización

Publicado el 14 diciembre, 2010, en Editorial & Media 2.0, por David Soler

Reconozco que siempre me han gustado esas pelis que muestran como podían haber ido las cosas según las decisiones que tomamos: Dos vidas en un instante, Family Man o Que bello es vivir (muy apropiada para estas fechas), por ejemplo.

Lo que estáis a punto de leer es lo que debe estar pasando en cualquier editorial de este país desde hace, por lo menos, un año.

Son las 9:00 de la mañana de un frio mes de diciembre. Hoy hay reunión del comité editorial para hablar de “futuro”. Todos esperan ansiosos lo que el gran jefe tiene que decir. Lleva 40 años en el sector. Fundó la editorial y ya ha pasado por otras crisis. Seguro que tiene claro lo que hay que hacer.

  • Bueno chicos, esto de la digitalización, de los ebooks, etc… es una moda más. Ya lo vivimos hace 10 años y ya veis que no pasó nada. Así que como tal moda, pasará.
  • Leer en un cacharro no es como leer en un libro. La gente tiene que saberlo y si no lo sabe tenemos que decírselo nosotros.
  • No vamos a digitalizar nada. Ninguno de nuestros libros estará en la red. No les daremos ni una sola posibilidad a los piratas para que nos roben.
  • Y si a alguien se le ocurriera escanear nuestros libros y subirlo a la red, cosa que dudo, lo perseguiremos. Ya estoy hablando con la gente del Gremio para hacer un lobby y presionar al ministerio para que se pongan muy duros con este tema.
  • Estoy seguro que los lectores de verdad no nos van a abandonar. ¿Quién en su sano juicio sustituiría un libro por un archivo digital?
  • Llevo 40 años en esto y he visto pasar al sector por cosas peores. También saldrá de esta, como siempre.

Punto y final. La gente respira tranquila y vuelve a sus mesas. Mañana será otro día.

Pero la reunión podría haber ido de otro modo. Quizás este…

  • En mis 40 años de editor no había visto un cambio como el que se avecina. Ahora sí que estamos ante algo totalmente nuevo y por lo tanto no vale lo que hacíamos hasta ahora. Hay que cambiar, chicos.
  • Los libros pueden ser sustituidos por archivos digitales que, en realidad, nos abren un montón de nuevas oportunidades, de hacer cosas realmente espectaculares.
  • Hay que tomar la iniciativa porque en cualquier lugar del mundo hay una persona dispuesta a digitalizar un libro nuestro y debemos evitarlo. Pero de nada sirve perseguirlos. Hay que buscar fórmulas imaginativas para que no valga la pena piratear.
  • Y, quizás, para que nos pirateen menos tendremos que hacer distintos tipos de libro digital, desde uno muy económico hasta uno que tenga de todo. Hay que aprovechar todos los recursos que la tecnología e Internet ponen a nuestro alcance pensando siempre en los distintos públicos a los que podemos llegar.
  • Ya no le podemos decir al lector lo que tiene que leer. Ahora lee y compra lo que le parece.
  • Me temo que esto no es una moda. Ha venido para quedarse y si no queremos quedarnos rezagados, y que nos pase como a los de la música, debemos ser proactivos.
  • CODA: Porque al fin y al cabo el libro no es más que el objeto que hasta ahora utilizábamos para poner los contenidos al alcance de la gente, no?… claro, eso es lo importante ¡LOS CONTENIDOS!

La reunión termina con los deberes para una semana más tarde:

  • Los editores prepararán una lista con los primeros libros a digitalizar.
  • Los de marketing una lista de acciones que se podrían hacer.
  • Los de compras y producción presupuestos de proveedores y toda la info necesaria sobre formatos.
  • Y el jefe… hablará con el Gremio para que deje de divagar y se ponga en serio y con los autores para trabajar todos a una.

¿Cuál de las dos os gusta más? Yo lo tengo bastante claro. Y si alguien se ha quedado con ganas de más, recomiendo la lectura de este post de Pepe Tomé: ¿Esta en peligro mi modelo de negocio?

¡Que tengáis una feliz semana!

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Eligiendo distribuidor digital (y II)

Publicado el 23 noviembre, 2010, en Editorial & Media 2.0, por David Soler

Después de la primera parte de este post, “Eligiendo distribuidor digital I”, aquí os relaciono algunos puntos más que podríais tener en cuenta si queréis aplicar algún tipo de criterio objetivo para decidir donde y a través de quien distribuir contenidos on line.

No tengo muy claro el por qué pero existen plataformas de distribución que cumplen una función parecida a los distribuidores del mundo “real”. Pero, y como decíamos en la primera parte, puede que hasta te interesen para que hagan parte de tu trabajo. Así que en el caso que le des tu distribución a una de estas plataformas, podrías añadir a la lista:

  1. Gestión integral de derechos y presencia digital. Si no se dispone de estructura de marketing o si no se quiere dedicar recursos internos, la mayoría de ellas ofrecen este servicio que gestiona la presencia de los libros del editor en webs, agregadores, portales, librerías on line, gestiona también sus derechos y apoya la difusión de los libros.
  2. Servicios adicionales. Algunas plataformas incluyen servicios editoriales como traducción, maquetación, corrección, diseño, etc.
  3. Formatos digitales con los que trabaja. Aunque el futuro nos lleve a la convergencia de formatos o muchas plataformas trabajen ya con varios formatos, la gracia está en que te ofrezcan el mayor número de formatos para evitar que el usuario llegue, no encuentre el formato que buscaba y se vaya a comprar a otro sitio.

Dentro del grupo anterior entrarían empresas como 36Lbooks o Libranda, e incluso, aunque no sean lo mismo pero pueden jugar un papel similar plataformas de autoedición tipo Bubok.

Estos puntos son los básicos pero existen otros que también pueden ser importantes para los editores. Son los siguientes:

  1. Sistemas de protección. La mayoría de plataformas digitales, y por una “imposición” en la mayoría de casos por parte de los autores, utilizan sistemas de protección de copias. (Nota: a mí el DRM me parece una pérdida de tiempo y energía pero…)
  2. Descuentos, Formas de pago y liquidación de ventas. Del mismo modo que ocurre en el mundo real. Ojo, que el ciclo de cobro en Internet es infinitamente más corto que en el mundo “real” ;-)
  3. Soporte al cliente. Tanto a cliente final como a editores.
  4. La política de privacidad de sus datos. Aunque pueda parecer que es algo dirigido al usuario final, que también lo es, si el editor va a tener su propia tienda en una plataforma de distribución es importante saber en qué condiciones se tratan los datos de los compradores del editor.
  5. Sistemas de información. Conocer a qué tipo de información podemos acceder para conocer mejor a nuestros lectores y las visitas a nuestros libros y tiendas.
  6. Creación de comunidades. Que la librería on line o la plataforma haya conseguido construir una comunidad de lectores/compradores fieles es un dato a tener muy en cuenta.

Espero que este check-list sea útil para alguno de mis lectores. Y si alguien quiere añadir algún punto o modificar alguno de los expuestos todos los comentarios serán bienvenidos.

¡Qué tengáis una muy buena semana!

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Eligiendo distribuidor digital (I)

Publicado el 25 octubre, 2010, en Editorial & Media 2.0, por David Soler

Si eres un editor que ha decidido iniciar la aventura de la distribución digital, y aunque siempre mantengo que hay que conseguir la mayor capilaridad posible y por lo tanto hay que estar en cuantos más puntos de distribución, mejor, es posible que no tengas recursos para controlar tantos puntos o simplemente prefieres centrarte en unos pocos. Aunque te decidas por darle tu distribución online a un “mayorista” o vayas directamente a tiendas on line, si quieres hacer una selección de quien te conviene os dejo esta pequeña guía a modo de check list para tomar la decisión a la  hora de elegir a tus compañeros de viaje comercial:

  1. Tráfico a la web. Debemos fijarnos si tiene un buen tráfico o una política concreta para conseguirlo. El tráfico no garantiza la venta, por supuesto, pero sí la visibilidad y a mayor número de impresiones más posibilidades de venta.
  2. Política de Marketing on line. Saber si tiene una política concreta para la promoción del portal o los libros que distribuye en:
    1. Social Media Marketing: presencia activa en redes sociales (como Facebook), en redes profesionales (como LinkedIn o Ediciona para el sector editorial), en blogs o en servicios de microblogging (tipo twitter).
    2. SEO y SEM. Las políticas de SEO y SEM van encaminadas a mejorar la posición en los buscadores. La primera se enfoca a estructura de los contenidos y la segunda es la compra de palabras clave (keywords) para aparecer en los enlaces patrocinados de los buscadores.
    3. Publicidad on line. Campañas que va a desarrollar mediante banners en otras webs, medios de comunicación o blogs, emailings a su base de datos. Si tiene una newsletter con las novedades.
  3. La cantidad de títulos y editoriales que distribuye. Un gran número de títulos mejora la oferta y atrae a más público.
  4. Aprovechar y practicar el cross-selling. Tener un buen motor de base de datos permite que cuando un usuario busque un ebook se le presenten alternativas al mismo.
  5. La experiencia de usuario / Usabilidad. Que sea fácil navegar por la web (usabilidad). Que se cierre la venta en el menor número de pasos posibles. Que de gusto y sea fácil navegar y, sobre todo, comprar.
  6. Web lo más social posible. Este punto es aplicable a librerías o distribuidores que vendan a cliente final. Esto puede conseguirse de dos formas:
    1. Permitiendo que los usuarios compartan sus contenidos en distintos sitios de la red, mediante el uso de marcadores sociales.
    2. Que haya un sistema de recomendaciones, donde los propios usuarios dejan reseñas sobre los ebooks que han comprado o leído.

Estos puntos son los básicos pero existen otros que también pueden ser importantes para los editores y que trataré en la segunda parte de esta entrada.

Nota: estos puntos no tienen ningún sentido si has decidido distribuir con Libranda ya que, hasta la fecha y si no estoy equivocado, es una plataforma que exige exclusiva ;-)

¡Que tengáis una feliz semana!

Actualización a las 19:30h. Se ha generado en twitter cierta polémica sobre el tema de la exclusividad. Quiero dejar claro que a mi me parece muy respetable que Libranda exija exclusividad pero también creo que en un mundo como el actual no tiene mucho sentido. Creo que pocos distribuidores digitales de contenido la exigen (si estoy equivocado, por favor, corregidme). Lo ideal sería que igual que uno decide comprar en una librería u otra, el editor (y el librero) pudieran decidir a que distribuidor vender/comprar (igual que pasa con muchos productos de otros sectores). Otra cosa es el problema tecnológico que, por supuesto, tiene segura solución. Solo faltaría que por un ISBN se parara el mundo.

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