El mito del precio

Publicado el 3 octubre, 2011, en Marketing 2.0, por David Soler

Hace unos meses dejé un comentario a una entrada que Julieta Lionetti escribió en su blog. Más que un comentario me salió un post, así que he decidido recuperar su esencia y traerlo hoy. El ejemplo habla de ebooks pero sirve para casi cualquier producto/servicio.

Para los que no lo sepan, el precio fijo es una ley que tienen algunos países, entre ellos España, que pretende salvaguardar a las librerías haciendo que los puntos de venta no tenga potestad sobre el precio del producto que venden ya que es el editor quien marca el precio final.

En el caso concreto de los libros esto se traduce en:

  1. Evitar que las grandes superficies practiquen precios tan bajos que “maten” a las librerías tradicionales. Pero vamos a ver ¿alguien en su sano juicio cree de verdad que todo el público lector va a ir a un super a comprarse un libro? Sí, ya sé que la venta en grandes superficies viene creciendo desde hace años pero ¿de todos los libros? No, seguro que esas grandes superficies venden un tipo concreto de libro y es más seguro que el que lo compra es un consumidor distinto al de la librería.
  2. Lo mismo si hablamos de las librerías online, como el caso de Amazon. Pero fijaros que cosa más rara ocurre si, por ejemplo, tengo una librería online radicada en USA ¿tengo que impedir las compras que vienen de otros donde sí existe esa norma? Pues algún país se lo está planteando seriamente (las puertas al campo ¿os suena?)

Yo tengo bastante claro que la discusión del precio y del impacto de los distintos precios se sobredimensiona ya que creo que son consumidores distintos, con diferentes hábitos, motivaciones, necesidades, inquietudes, etc.

Pondré un ejemplo que conozco bien. Todos conocemos las famosas colecciones de quiosco. Los libros en ese canal son, por lo menos, un 50% más baratos que en librerías. Y no he visto cerrar librerías en masa por causa de esa práctica. ¿Por qué? pues probablemente porque el público es distinto. Seguro que un porcentaje es coincidente con el de la librería pero en su mayoría no. Y lo mismo pasa, en sentido contrario, con los famosos armables (los gadgets) donde, por lo menos, el producto es un 20-30% más caro. Así que hay que suponer que el consumidor es capaz de distinguir que ese libro tiene otro formato o que la ventaja de un armable caro está en poder pagarlo “a plazos” o dejar de comprarlo en cualquier momento. Porque tonto no creo que sea (otra cosa que me molesta, que las empresas piensen que sus clientes son estúpidos).

El que compra en una gran superficie probablemente compra por impulso o busca la oferta (o se topa con ella). Del mismo modo que el que compra en Internet es alguien que sabe lo que quiere o tiene tiempo para buscar el producto o simplemente está dispuesto a “pagar” de su bolsillo el diferencial del servicio (los viajes son otro ejemplo. Cualquiera puede irse de viaje comprándolo todo por Internet, pero continúan existiendo las agencias porque hay gente que prefiere “subcontratar” ese servicio).

Si hablamos de venta por Internet ¿de qué sirve trivago o carritus? Pues simplemente son negocios web que comparan precios de distintos establecimientos ¿hace eso que los caros cierren? pues no. En mi casa hay dos supers separados por 50 metros, uno más barato que el otro pero los dos llenos siempre. Esa comparativa de precios hace años que la hace Ciao. Lo mismo pasa con abogados, arquitectos, consultores, coches, etc. Mismo producto, dos precios distintos. La gente compra por muchas razones más allá del precio. O por lo menos lo hace más gente de la que creemos. Ese es uno de los secretos de los grandes vendedores. Explicarte que el precio no lo es todo.

El Precio es una variable tan importante como el Producto, la Promoción, la Distribución o el Servicio. Si tienes un producto más caro que tu competencia o bien es claramente mejor desde un punto de vista cualitativo o bien lleva incorporado unos servicios que justifican su precio. Pero si no eres capaz de convencer de la diferencia de Precio, o sea, Promocionarlo y Comunicarlo correctamente, entonces ya puedes tener el mejor producto/servicio del mundo que se quedarán criando malvas en tus almacenes.

Creo que todos estamos de acuerdo en que Valor y Precio son dos conceptos distintos, con implicaciones cruzadas, sí, pero distintos. Hay que tener mucho cuidado con basar toda tu estrategia en un precio bajo porque eso te obliga a tener que alcanzar unos volúmenes altos y a la larga no estoy muy seguro que sea una buena estrategia. Es una estrategia válida, o única, si tienes un producto indiferenciado, algo que puede ser una commodity o, volviendo al ejemplo de los ebooks, que alguien puede conseguirlo por otra vía a precios más bajos (la “piratería” por ejemplo).

Fijar un precio depende de muchos factores y de un análisis correcto de qué vendes, como lo vendes y, sobre todo, a quien se lo vendes. Así que dedícale el tiempo que se merece a analizar bien quién eres y que ofreces tú que tu competencia no puede ofrecer. No bases toda la discusión en que eres un 10% más barato.

¡Que tengáis una feliz semana!

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Marketing 2.0 en el sector editorial

Publicado el 10 mayo, 2011, en Editorial & Media 2.0, Marketing 2.0, por David Soler

Hoy martes doy una conferencia en el Encuentro Internacional de Marketing Editorial que se celebra en el marco de la Feria Internacional del Libro de Bogotá que tiene lugar en Bogotá (Colombia) hasta el día 16 de mayo.

La conferencia trata de mostrar los cambios de hábito del público lector y como las editoriales tienen que modificar sus acciones de marketing de siempre incorporando el Marketing 2.0, lo que nosotros llamamos Social Media Marketing.

Os adjunto el pdf de la presentación y en próximos días os adjuntaré el vídeo e imágenes que los organizadores del encuentro hayan tomado de la conferencia.

Al mismo tiempo en este enlace os podéis descargar el artículo que escribí para el libro oficial del encuentro que, más o menos, es un guión de lo que digo en la conferencia, o una forma de dejar por escrito lo que trata de transmitir la presentación en pdf, y dos entrevistas que nos hicieron a varios participantes para el periódico El Tiempo: Aventuras de un libro para venderse en el tiempo de las redes sociales y Hablando del ebook y su futuro.

 

¡Que tengáis una feliz semana!

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Los empleados y la viralidad

Publicado el 28 febrero, 2011, en Social Media, por David Soler

Hace unos días Pepe Tomé nos regaló otro gran post de aquellos que merecen ser analizados con calma. Entre otras cosas, Pepe venía a decir que buena parte del éxito futuro de una marca en los medios sociales dependía de la participación activa de sus empleados. No puedo estar más de acuerdo con él.

Los que me conocen y me siguen saben que siempre insisto en el hecho de que la viralidad no es una cosa que se crea siempre por generación espontánea. Hay que empujarla. No hay videos virales, solo hay videos que por una serie de circunstancias se viralizan. La primera y principal es que el contenido aporta algo: o tiene mucho valor o está bien desarrollado o es simpático (el típico video del bebe que hace breakdance, por ejemplo). Pero para que esa pieza de información se viralice hace falta que alguien empiece a compartirla con sus contactos. Si eres Coca Cola y tienes millones de fans en el feis o seguidores en Twitter no hay problema… seguro que te lo compartirán sin apenas esfuerzo. Pero ¿qué ocurre con las empresas, marcas o profesionales cuando empiezan o cuando tienen poca capacidad viral?

No acabo de entender esa manía de las empresas por evitar que sus empleados usen las redes sociales en horario de oficina. Creo que las empresas no acaban de entender:

  1. Cada día hay más gente en el mundo 2.0, en las redes, en foros o comentando en los blogs (o incluso creándolos). Si 12 millones de españoles están en Facebook podríamos afirmar que el 25% de los empleados también lo están. ¿Por qué no se aprovecha su presencia para que ayuden a viralizar los contenidos que genera la marca?
  2. Si no tienes suficiente “engagement”, y para empezar, mejor que te lo empiecen moviendo los que están más próximos, no? ¿No os parece algo evidente?
  3. A la gente le gusta que sean las personas las que le recomienden las cosas. Y si estas personas son “gente normal” como yo, mejor. Me encanta que el CEO de una empresa participe en un hilo de LinkedIn pero si lo hace el Product Manager o el encargado de almacén me lo creo más.
  4. La publicidad está muy bien, es información, pero la recomendación tiene mucho más poder.

Así que lo único que hay que hacer es:

  1. Conseguir un compromiso con los empleados. Ojo, es de doble vía. No vale pedir simplemente “que me lo viralices”. Como siempre, si no hay nada detrás de una marca, el mundo online no obra milagros. Pues lo mismo con los empleados: viralizarán si ganan algo y si tienen compromiso con la empresa.
  2. Gestiona quién y cómo se viralizarán tus contenidos: los evangelizadores internos. Si tienes muchos empleados es más fácil, claro, pero también es cierto que el número de “conversaciones” está en función del tamaño de la empresa y por tanto del número de empleados.
  3. Define los tiempos de dedicación. Una hora al día o, mejor aún, confía en tus empleados y trátales como personas maduras. La gente no es tonta y la responsabilidad nos vuelve mucho más diligentes y nos motiva. La Formación en habilidades 2.0 es básica. ¡Dásela!
  4. No dejes ningún comentario sin responder. Es fácil si todos están comprometidos y activos. Si uno no puede responder se lo dirá a otro.
  5. Coordinación. Que todos seamos Communities Manager tiene mucha potencia pero puede ser algo caótico. Una figura que haga de catalizador es siempre importante.
  6. Ah! y normaliza la presencia “corporativa” de tus empleados: misma marca y mismo posicionamiento.

Ejemplos hay muchos. Zappos es un buen caso de éxito al utilizar a sus empleados para que se transformen en Communities y gestores de atención al cliente. Y yendo a tamaños más “normales” veo mucha gente moviendo marcas empresariales a las 20:00 o los sábados. Si ellos lo han conseguido ¿A qué estás esperando?

La frase final de Pepe en su post es definitiva:

“Un trabajador que sabe que es la voz de su empresa es un trabajador comprometido con el proyecto, al que no le llega el conocimiento del mercado a través de informes y reuniones sino a través de la propia voz de los clientes”

¡Qué tengáis una feliz semana!

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