Programar tu actividad online
#Yoconfieso que, a veces, programo mi vida online. Sí, y no veo nada malo en ello. La mayoría de herramientas de gestión, tipo Hootsuite, por ejemplo, lo permiten y es una funcionalidad muy interesante. Sin pasarse, claro, que esto es tiempo real.
Si usas las Redes Sociales para un tema personal, si básicamente conversas o si las actualizas poco, no es necesario ni tiene sentido pero cuando eres muy activo en redes como Facebook o Twitter, donde tu actividad se ordena al estilo “scroll”, hay algunas razones y ocasiones donde sí cobra sentido la programación.
Partamos de la premisa de que la gente no tiene demasiado tiempo y que hay, como ya sabemos, un exceso de información en forma de noticias compartidas (llámese tuits o actualizaciones), así que tienes que ser selectivo sobre aquello a lo que le vas a hacer “click”.
Si pones 4 ó 5 actualizaciones seguidas, incluso hay gente que pone algunas más, lo que te va pasar es que la primera o segunda actualización puede que sean consultadas y/o leídas pero el resto pierden visibilidad porque, como ya hemos dicho, la gente no tiene tiempo de leerlo todo. Si alguna de esas actualizaciones era interesante acabas de matarla. También puede darse la situación de que alguien llegue a tu perfil a través de una mención o de un enlace de un contacto tuyo. Cuando lea tu muro o tu time-line le ocurrirá lo mismo que en la situación anterior: dará un rápido repaso a tus últimas ¿6? ¿7? actualizaciones y lo más probable es que acabe leyendo la primera o la segunda, si es que lee alguna. Por lo tanto hay que tratar de asegurar de que sean leídas aquellas que nos interesan.
Yo programo tuits y actualizaciones porque entro 3 ó 4 veces a lo largo del día en mis redes, reviso las últimas actualizaciones, digamos 20 ó 30 (esto lo hago incluso si gestiono Twitter, por ejemplo, por listas). Es posible que ahí aparezcan dos o tres muy buenas y no quiero que alguna se quede sin ser leída, así que compartiré una y el resto las dejaré para otro momento. Admito y reconozco que esas otras puede que sean leídas por personas distintas a las anteriores, por supuesto. Pero creo que así consigo “medio-garantizar” que todas gozan de las mismas oportunidades. Y esto es mucho más importante si se trata de una información propia que te interesa que la gente lea. Esto también me ayuda a ser más productivo ya que así no tengo que acordarme que dejé una noticia por compartir o no tengo todo el día la noticia en mi navegador o en mi ReadIt Later esperando a la próxima vez que entre en la red.
Tampoco sirve esta estrategia para los que tratan de generar enlaces a algún sitio o a aquellos que creen que por poner más actualizaciones tienen más visibilidad, que tampoco es cierto, o quizás si la tengan, pero lo importante, como dice mi amigo titonet, es la relevancia.
Por supuesto ahora con los smartphones todo esto es mucho más fácil porque estás o puedes estar todo el día conectado. Pero no todo el mundo usa smartphones y eso no soluciona el problema del exceso de información, la visibilidad y la relevancia. Aclaración: no harás más relevante un tuit malo con esta estrategia. Espero que se entienda por donde voy
¡Que tengáis una feliz semana!
Creación y gestión de una comunidad
“Una comunidad es un grupo o conjunto de individuos, seres humanos, o de animales que comparten elementos en común, tales como un idioma, costumbres, valores, tareas, visión del mundo, edad, ubicación geográfica (un barrio por ejemplo), estatus social, roles”
Así define Wikipedia el concepto de Comunidad y eso es, exactamente, lo que tenemos en cualquiera de nuestros perfiles sociales o cuando creamos un grupo de discusión en una red, una página de facebook, un foro o utilizamos una plataforma tipo Ning para crear una red social a nuestro gusto. Llevo mucho tiempo creando y gestionando grupos de discusión en distintas redes sociales, así que hoy os voy a explicar mis experiencias en este terreno.
Hay dos preceptos básicos antes de crear una comunidad: paciencia y tiempo. La primera porque, igual que ocurre con el Social Media Marketing como estrategia, es una labor de largo plazo, no hay resultados a la primera (excepto, claro está, si hablamos de personalidades, celebrities o algunas marcas). Y el segundo porque vas a tener que dedicarle tiempo si quieres que funcione y que no se aleje de lo que querías. Si no contemplas ninguno de esos preceptos no crees ninguna comunidad.
A partir de aquí los pasos que seguiremos son:
- El tema. Lo primero que definiremos es sobre qué tema vamos a crear la comunidad. Lo normal es hacerlo sobre algo que nos guste, apasione o dominemos (esto último no es que sea obligado, pero dependiendo de la respuesta al punto 2, sí lo es).
- Objetivo. Define exactamente para que estás creando ese grupo de discusión. Si vas a utilizarlo para posicionarte profesionalmente es evidente que tienes que dominar el tema porque, sobre todo al principio, tu participación deberá ser alta. Tener el objetivo claro también te ayudará después a “venderlo” mejor, a explicar qué es y para qué sirve, etc. No crees grupos de tu empresa. En LinkedIn hay muchos, pero yo siempre he creído que se consigue el mismo efecto y es más potente si en lugar de venderte todo el día, aportas valor. Personalmente me cansan esos grupos corporativos que solo me mandan correos para decirme que buenos que son, la última oferta que han lanzado, etc. Eso es hacer 1.0 puro y duro. Aunque también es verdad que hay grupos corporativos que en su día a día no son nada “comerciales”.
- Elegir la red. Buscar la red donde será más fácil que el tema funcione y que, por lo tanto, se cree la comunidad. No es lo mismo un grupo en LinkedIn que en Facebook, ni por el tono, ni por la profundidad de las conversaciones o la predisposición de la gente a discutir. Además, investiga si ya existe algo sobre ese tema, analízalo y te ayudará también a reenfocar, si es el caso, tu posicionamiento.
- Nombre. No soy un especialista en estas cosas del branding ni soy nada creativo, pero está claro que el nombre es importantísimo. Yo soy partidario de nombres que reflejen claramente el objeto del grupo, que sean cortos y que llamen la atención. Los nombres poéticos están muy bien, seguro, como los ya clásicos “Señor@s que salen a la calle a bla, bla, bla…” pero a mí no convencen.
- Características y diseño. Búscate una imagen que te guste y, a ser posible, que refleje de que va el grupo. Después escribe las normas, el mensaje de bienvenida, el resumen del grupo que aparece en las búsquedas, etc… LinkedIn, por ejemplo, es bastante completo en este aspecto. Aprovéchalo todo. También define si el grupo será público o privado, es decir, si se verán las conversaciones seas o no miembro. Y algunas redes, LinkedIn por ejemplo, permiten crear subgrupos que está muy bien si el grupo es demasiado genérico (por ejemplo puede servir para grupos corporativos o para escuelas de negocio).
- Aceptación de miembros. Si buscas “masa”, ábrelo del todo. Pero si quieres mantener un poco la calidad o no quieres que sea excesivamente genérico aprueba la entrada. Recibe a cada miembro con un mensaje. Normalmente son automáticos y con el texto predefinido. Yo soy muy escrupuloso con quien entra en el grupo. Me miro bien su perfil y si no encaja no lo acepto.
- Newsletter/mailings. Es una herramienta muy potente. Aprovéchala para anuncios del grupo, para motivar a la participación, para anunciar ofertas (si las hay), etc. No abuses de ella ni la utilices para “venderte” a ti o a tu empresa. A la larga no funciona.
- Conversaciones y participación. No te preocupes si la participación es baja al principio. Es normal. Es pura estadística: a mayor número de miembros, más conversaciones. En este tema vivirás dos fases.
- La primera es aquella en la que los miembros están básicamente mirando. No empiezan hilos y comentan poco o nada, así que te va a tocar a ti subir noticias y abrir temas. Si no lo haces, el grupo morirá. Pero, ojo, abrir muchas conversaciones no garantiza que el grupo crezca más rápido. Simplemente dedica cada día, o cada dos días, unos minutos a buscar algún tema interesante. Mantén una cadencia constante. Si ya usas otras redes es muy posible que cada día te topes con un tema que encaja en el posicionamiento del grupo. De lo contrario suscríbete a blogs y webs que generen suficientes noticias al día para poder elegir aquella que más te guste.
- La segunda fase será aquella en la que el grupo ya alcanzó una cifra de miembros tal que son ellos mismos los que suben noticias o abren hilos. Y ahí se te generará un nuevo problema: la moderación. Algunas personas utilizan los grupos, las páginas o los foros simplemente para subir los post que han escrito en su blog o hacer promo de su empresa. Ten muy claro qué vas a aceptar y qué no. Yo reviso los hilos nuevos a diario y elimino aquellos totalmente autopromo y que no encajan con el grupo. Con el tiempo es fácil porque suelen ser lo mismos miembros los que hacen esto, así que al final tendrás que plantearte expulsarlo o llamarle la atención. Si no lo haces corres el riesgo de que el resto de miembros pierda interés y deje de participar en el grupo, lo que es la muerte del mismo.
- Invitaciones y crecimiento del grupo. Como cualquier otra comunidad va a necesitar de un empujoncito inicial. Yo, al principio, invité de entre mis contactos a aquellos que creía que eran 100% coincidentes con el perfil del grupo. En total unas 20 personas. A partir de ahí, y aplicando el punto anterior, he dejado que el grupo crezca solo, por el efecto “añadir valor”. En 16 meses hemos conseguido superar los 800 miembros y tenemos 6 ó 7 discusiones a la semana. ¿Cantidad o calidad? Cuando el grupo es grande el lado positivo es que el administrador no tiene que buscar nuevos temas. Pero también hay más autopromos. ¿Y qué pasa entonces? Que aparece lo que comentaba en el punto 8b. Recibes las newsletter de nuevas discusiones o los avisos y todo son promos y más promos. Un día lees hasta la mitad porque ya supones lo que vas a encontrar y más tarde ya ni las lees. Se vuelve inmanejable y te hace perder demasiado tiempo. El famoso ruido. Por eso no me convencen los grupos de miles de miembros. Creo que solo han sido creados, en la mayoría de los casos, para conseguir una “base de personas” a las que un día invitar a una red creada fuera de la original o para utilizarlo como canal de “mailings”.
- Promoción fuera del Grupo. Aprovecha todos tus sitios sociales para promocionar el grupo, mediante un banner, por ejemplo. Cuando haya una buena discusión compártela en tus sitios con “qué gran discusión en el grupo XXXX”. Es una forma de llamar la atención de posibles nuevos miembros.
Ah! Y finalmente si está en tu mano permite que los miembros compartan las conversaciones en sus sitios sociales preferidos.
¡Que tengáis una feliz semana!
Os dejo está vídeo-píldora en la que en 3 minutos trato de contarte lo mismo que he publicado en este post.
El tamaño no importa
El otro día caí en un post de hace unos meses en el que, entre otras cosas, se comentaba que de poco sirve que un Community Manager se dedique a invitar a todos sus amigos a las Páginas de sus clientes que gestiona. No puedo estar más de acuerdo y lo veo todos los días.
Uno de los pilares del Social Media Marketing es la creación de comunidades alrededor de una marca, tema o causa.
Pero si te dedicas a “meter” con calzador a gente en tu Página, en tu grupo, te pones a seguir a cientos o miles de personas por aquello de que queda muy bien un número grande te estás equivocando del todo. Es posible que tu cliente, o tu mismo, estéis muy contentos al principio pero piensa un poco ¿Para qué has armado una comunidad? ¿Qué pretendes que pase? ¿Sigues pensado que necesitas una lista de distribución muy grande porque todo es estadístico y a mayor cantidad mejor?
Si lo piensas con detenimiento lo que te interesa es que tu comunidad interactúe contigo y entre ellos mismos. Te interesa que la gente mueva tus contenidos y mensajes y recomiende la comunidad porque en el fondo recomienda la marca. Y eso solo lo consigues con el engagement (el compromiso voluntario que la comunidad adquiere con la marca/profesional/persona), si perciben que hay algo entre ellos y la marca o si hay algo que ganar (no solo en términos monetarios). Y para que eso ocurra lo primero es que la comunidad esté formada por gente que tiene un interés real en lo que ofreces. O que pueda llegar a tenerlo. De nada te va servir meter a tus contactos y amigos si entre sus intereses no está el de la comunidad que gestionas.
Por supuesto puedes usar tu red de contactos pero seleccionando en ella aquellos que son target de lo que ofreces. Es un camino mucho más lento, da más trabajo, hay que ser constante pero la comunidad crece de forma más robusta y a la larga es mejor.
Si tuviera que recomendar como construir una comunidad te aconsejaría:
- Empieza buscando en tu propia red de contactos si hay personas que puedan ser target.
- Comunica que tu comunidad existe. Mediante anuncios en Facebook (si has creado una página) o GAdwords o métodos similares. Utilizando la barra de estado de tus perfiles sociales y mostrando íconos de tu comunidad en todos tus sitios online. Además de escribir de ello en tu blog, claro. La familia y amigos próximos también son los primeros que pueden ayudar a moverla.
- Ofrece a tu comunidad contenidos de valor, que le interesen, que les motiven a participar. Puedes hacer ofertas especiales (si vendes un producto o un servicio).
- Si es una página corporativa motiva a tus empleados a compartirla también con sus contactos o en sus estados.
- Deja que la gente se una voluntariamente a la página. Ya verás cómo serán los propios miembros de la comunidad los que empezarán a recomendarla, directa o indirectamente.
¡Que tengáis una feliz semana!














