Cosas que debes saber sobre la ley SOPA

Publicado el 17 enero, 2012, en Reflexiones, por David Soler

La Casa Blanca acaba de pronunciarse casi en contra de la Ley SOPA. Digo “casi” porque en realidad dice que no apoyarán una ley que “pone en riesgo la actividad legal” y que puede ir en contra de las libertades civiles (algo que era obvio para muchos). Se ha ganado una batalla, pero no la guerra. Porque lo que ahora harán los defensores de la ley es ponerse a trabajar para negociar y buscar apoyos a un nuevo texto. Por eso no debemos bajar la guardia.

Si no sabéis de qué va la ley podéis ver este vídeo o, simplificándolo mucho, debéis saber que lo que se pretende es perseguir y cerrar aquellas webs que, supuestamente, se lucran porque ofrecen enlaces a contenidos protegidos por la ley de Propiedad Intelectual vigente (granjas de enlaces, foros, sitios de P2P, etc). Para conseguirlo podrán controlar lo que cualquier persona comparte en la red, ya sea en Facebook o en un blog… hasta me atrevería a decir que van a leer tus correos electrónicos (practica que tampoco tengo muy claro que hoy no haga o no pueda hacer Google, por supuesto). Hablando en plata: se pretende controlar Internet. Ahí es nada.

También conviene que sepas que esta ley se parece mucho a nuestra ley Sinde, que el gobierno actual ya se ha puesto manos a la obra para acelerar, y será, me parece a mí, “el faro que guie” por donde van a ir tantas otras leyes en distintos países (en Argentina, México o Colombia, por ejemplo). Pero da igual porque la ley SOPA nos afecta a todos.

Igual que la ley Sinde, dice defender los derechos de propiedad intelectual de los autores. Y el camino más fácil es cerrar esas webs y ponerse a controlar lo que compartimos por ahí. Y para más inri no lo harán por la via judicial, no, esto se hace por vía puramente administrativa. Hablando claro, un grupo de X personas decidirán que web o blog merece ser cerrado. Pero ¿te has detenido a pensar lo siguiente?

  • Con la cantidad de información que hay en Internet y el número creciente de webs y blogs que se dedican a enlazar a miles de sitios por cualquier razón ¿es físicamente posible dedicarse a revisar web a web? La lógica nos dice que no, así que supongo que al final esto lo hará un algoritmo, una máquina. ¡Bien! Al primer link más o menos sospechoso, cierre al canto.
  • Si esto es así de automático podrían cerrar mi blog si sigo enlazando a cualquier sitio. Pongamos un ejemplo: si yo escribo un post muy práctico y hago una cosa tan normal como que en lugar de reescribir un texto completo enlazo a la noticia de un periódico o a otro blog (como en el caso de este mismo post) igual me encuentro con que me lo cierran. O si comparto un vídeo de Youtube ilustrativo de un método y con contenido protegido pues también. Yo pierdo, y tu, lector, también. Pero ojo, cerrarán también tu Google Sites o tu grupo en Ning si contiene enlaces “protegidos” que utilizas para enseñar a tus alumnos, por ejemplo.
  • Pero ok, aceptemos “pulpo como animal de compañía” y digamos que ese “grupo de expertos” se mirarán con cuidado que cierran y qué no ¿Os parece bien que alguien tenga tamaño poder? ¿Hasta cuando los “expertos” serán independientes? ¿No les afectará la presión de la industria? Mmm… vamos, que la respuesta está clara, ¿no?
  • Y siguiendo con el grupo de expertos. ¿Cómo se va a decidir quien forma parte de ese grupo? Si la ley viene auspiciada por “la industria” ¿Qué te hace pensar que van a aceptar la entrada de personas más afines a Internet? ¿Habrá alguien con esa sensibilidad? Yo no lo creo, así que será una comisión que ya nacerá sesgada porque no habrá ninguna voz discordante.
  • Pero un momento, ¿a quién defiende está ley de verdad? ¿A todos los creadores o solo al grupo de los que tienen suficiente poder y dinero para presionar? Pues más bien diría que a estos últimos representados por las empresas que pueden ponerse a presionar, claro. Y que, justamente, son las empresas que peor lo están pasando con el cambio digital y las que, oh que curiosidad, menos ganas tienen de que las cosas cambien. No, no te engañes. Esta ley no le va a servir a los grupos de música o a los autores que ya han aprendido las nuevas reglas del juego. Son para los otros (tampoco discutiremos hoy sobre los nuevos modelos ni si hay que cambiar o no).
  • Y ¿qué vamos a hacer con Google que es el mayor “proveedor” de enlaces a sitios “ilegales”? ¿Se les ha ocurrido a “los genios” redactores de la ley que harán con todos los buscadores cuyo único interés para los usuarios es que nos proporcionen buenos resultados?

A todo esto a Sony, por poner un ejemplo cualquiera, no le parecerá mal que nos dediquemos a compartir un vídeo de un artista al que interesa promocionar, claro. Aún asumiendo que tienen el derecho legítimo a decidir por lo que quieren cobrar y por lo que no, me parece que NOSOTROS LOS CONSUMIDORES-PERSONAS deberíamos tener ya claro que las cosas han cambiado lo suficiente como para no admitir actitudes del tipo “ahora sí, ahora no” “esto sí y esto no”. Pero yendo un poco más allá, si el sistema es automático ¿Cómo le vamos a decir que tal o cual enlace no tiene problemas? Y, aún sabiendo que técnicamente es posible, cuándo haya miles de enlaces “compartibles” y otros miles que no en la misma web, ¿qué? Un poco complicado, ¿no os parece?

Estoy a favor de que los creadores reciban una contraprestación económica por su trabajo. Y no discuto la cuantía de ese valor, ni critico que la cantidad pueda parecerme obscena (igual que me lo puede parecer el salario de un banquero o la ficha de un jugador de fútbol). Y tampoco me gustan los que se ganan la vida facilitando esos enlaces para obtener ingresos por publicidad o por los mismos enlaces aunque, sinceramente, no sé si llamarles piratas por lo que hacen o simplemente felicitarles por haber  sido más listos que otros.

Pero no puedo aceptar que por una ley que cada día tiene menos sentido en un mundo en red se ponga en riesgo la privacidad y la libertad de las personas. Digo NO a cualquier tipo de control sobre la Red. Porque se empieza por un tema económico y se acaba por censurar una protesta.

Y tú, amigo lector, si tampoco quieres perder todo lo que has ganado gracias a Internet y a la Red deberías levantarte y hacer algo. Escríbe una actualización en tu muro de Facebook, comparte el vídeo en Twitter, firma las peticiones de Actuable, pasa este post por email a tus amigos, abre discusiones en LinkedIn o escribe algo en tu blog si lo tienes ¡pero no te quedes parado! 

¡Que tengáis una feliz semana!

PD: mañana miércoles 18 muchas webs, entre ellas la versión anglosajona de wikipedia, cerrarán como protesta a la iniciativa SOPA. Muchos internautas harán cosas similares. Yo no compartiré nada en la red y no responderé a mensajes en mi blog. Es mi humilde contribución a la protesta. Si quieres sumarte usa el hashtag #18J
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Branding personal

Publicado el 24 noviembre, 2011, en Marketing 2.0, Noticias, por David Soler

Hoy tuve el placer de participar en las “Jornades d’Orientació Professionals Construjove 2011″ en el Col·legi d’Aparelladors, Arquitectes Tècnics i Enginyers d’Edificació de Barcelona para hablar sobre como construir tu Marca Personal y dar a los estudiantes y recién licenciados herramientas que les ayuden a iniciarse y crear una identidad digital.

Evidentemente no soy un experto en Branding Personal, los hay y muy buenos, pero puedo hablar desde mi propia experiencia personal y tratar de trasladar lo que he aprendido al respecto. Os adjunto la presentación que hice y espero que la disfrutéis.

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El mito del precio

Publicado el 3 octubre, 2011, en Marketing 2.0, por David Soler

Hace unos meses dejé un comentario a una entrada que Julieta Lionetti escribió en su blog. Más que un comentario me salió un post, así que he decidido recuperar su esencia y traerlo hoy. El ejemplo habla de ebooks pero sirve para casi cualquier producto/servicio.

Para los que no lo sepan, el precio fijo es una ley que tienen algunos países, entre ellos España, que pretende salvaguardar a las librerías haciendo que los puntos de venta no tenga potestad sobre el precio del producto que venden ya que es el editor quien marca el precio final.

En el caso concreto de los libros esto se traduce en:

  1. Evitar que las grandes superficies practiquen precios tan bajos que “maten” a las librerías tradicionales. Pero vamos a ver ¿alguien en su sano juicio cree de verdad que todo el público lector va a ir a un super a comprarse un libro? Sí, ya sé que la venta en grandes superficies viene creciendo desde hace años pero ¿de todos los libros? No, seguro que esas grandes superficies venden un tipo concreto de libro y es más seguro que el que lo compra es un consumidor distinto al de la librería.
  2. Lo mismo si hablamos de las librerías online, como el caso de Amazon. Pero fijaros que cosa más rara ocurre si, por ejemplo, tengo una librería online radicada en USA ¿tengo que impedir las compras que vienen de otros donde sí existe esa norma? Pues algún país se lo está planteando seriamente (las puertas al campo ¿os suena?)

Yo tengo bastante claro que la discusión del precio y del impacto de los distintos precios se sobredimensiona ya que creo que son consumidores distintos, con diferentes hábitos, motivaciones, necesidades, inquietudes, etc.

Pondré un ejemplo que conozco bien. Todos conocemos las famosas colecciones de quiosco. Los libros en ese canal son, por lo menos, un 50% más baratos que en librerías. Y no he visto cerrar librerías en masa por causa de esa práctica. ¿Por qué? pues probablemente porque el público es distinto. Seguro que un porcentaje es coincidente con el de la librería pero en su mayoría no. Y lo mismo pasa, en sentido contrario, con los famosos armables (los gadgets) donde, por lo menos, el producto es un 20-30% más caro. Así que hay que suponer que el consumidor es capaz de distinguir que ese libro tiene otro formato o que la ventaja de un armable caro está en poder pagarlo “a plazos” o dejar de comprarlo en cualquier momento. Porque tonto no creo que sea (otra cosa que me molesta, que las empresas piensen que sus clientes son estúpidos).

El que compra en una gran superficie probablemente compra por impulso o busca la oferta (o se topa con ella). Del mismo modo que el que compra en Internet es alguien que sabe lo que quiere o tiene tiempo para buscar el producto o simplemente está dispuesto a “pagar” de su bolsillo el diferencial del servicio (los viajes son otro ejemplo. Cualquiera puede irse de viaje comprándolo todo por Internet, pero continúan existiendo las agencias porque hay gente que prefiere “subcontratar” ese servicio).

Si hablamos de venta por Internet ¿de qué sirve trivago o carritus? Pues simplemente son negocios web que comparan precios de distintos establecimientos ¿hace eso que los caros cierren? pues no. En mi casa hay dos supers separados por 50 metros, uno más barato que el otro pero los dos llenos siempre. Esa comparativa de precios hace años que la hace Ciao. Lo mismo pasa con abogados, arquitectos, consultores, coches, etc. Mismo producto, dos precios distintos. La gente compra por muchas razones más allá del precio. O por lo menos lo hace más gente de la que creemos. Ese es uno de los secretos de los grandes vendedores. Explicarte que el precio no lo es todo.

El Precio es una variable tan importante como el Producto, la Promoción, la Distribución o el Servicio. Si tienes un producto más caro que tu competencia o bien es claramente mejor desde un punto de vista cualitativo o bien lleva incorporado unos servicios que justifican su precio. Pero si no eres capaz de convencer de la diferencia de Precio, o sea, Promocionarlo y Comunicarlo correctamente, entonces ya puedes tener el mejor producto/servicio del mundo que se quedarán criando malvas en tus almacenes.

Creo que todos estamos de acuerdo en que Valor y Precio son dos conceptos distintos, con implicaciones cruzadas, sí, pero distintos. Hay que tener mucho cuidado con basar toda tu estrategia en un precio bajo porque eso te obliga a tener que alcanzar unos volúmenes altos y a la larga no estoy muy seguro que sea una buena estrategia. Es una estrategia válida, o única, si tienes un producto indiferenciado, algo que puede ser una commodity o, volviendo al ejemplo de los ebooks, que alguien puede conseguirlo por otra vía a precios más bajos (la “piratería” por ejemplo).

Fijar un precio depende de muchos factores y de un análisis correcto de qué vendes, como lo vendes y, sobre todo, a quien se lo vendes. Así que dedícale el tiempo que se merece a analizar bien quién eres y que ofreces tú que tu competencia no puede ofrecer. No bases toda la discusión en que eres un 10% más barato.

¡Que tengáis una feliz semana!

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