Sigo aquí el meme que inició Agustí Brañas y que me pasa Pat de Andrés.
Para los que no saben de que va el tema os centro la cuestión: nos encantan las redes y nos “ajuntamos” con todo aquel que nos parece interesante pero luego ¿hacemos algo? ¿le sacamos algún rendimiento? ¿económico o de otro tipo? En el fondo ¿para que estamos en una red?
Personalmente creo que es un error pensar en las Redes y el 2.0 en términos de monetización (rápida) porque eso genera expectativas a corto plazo que nunca se satisfacen (este meme es una prueba de ello).
Las redes son sólo un canal y, eso sí, muy potente. Disfruto compartiendo, aprendiendo y participando. Y no le pido nada más. Si en el futuro sale algo, pues bienvenido.
No hay recetas mágicas. No hay soluciones rápidas. Me conecto con mucha gente. Una vez conectados, y si llaman mi atención, me iré fijando en lo que hacen, les seguiré en su blog o hablaré con ellos en LI, en twitter o en facebook, o leeré presentaciones suyas de Slideshare y si algún día surge algo en lo que encajan les llamaré. Pero si desaparecen, cosa que ocurre a menudo, les olvidaré en dos días. Así que de eso va el juego … de estar conectados de algún modo. Esto va de relaciones. Y de las conversaciones que las generan. Entre personas o entre personas y marcas. Y cuando llevas tiempo relacionándote surge la confianza, paso imprescindible antes de comprar nada. O sea, el largo plazo es lo que vale.
Y algo similar ocurre en el “off-line”. Los eventos de networking presencial no funcionan para todos igual básicamente porque oferta y demanda están descompensadas (hay más de lo primero) y porque en España hay poca cultura de “networkear” y no siempre los que deciden son los que asisten a este tipo de eventos. En mi caso sólo asisto a eventos por dos razones: 1/ o por encontrarme con los que ya son amigos virtuales y porque me gusta el ambiente que se genera ó 2/ si creo que encontraré directivos con poder para decidir una compra (por lo menos del servicio que yo ofrezco).
Pero he conocido a gente fantástica que no hubiera conocido de otro modo. Eso ya me vale… es más, me sobra. Eso, mi blog, mis “sextas posiciones”, mis discusiones de LinkedIn, los tuits con enlaces interesantísimos, los mails de ánimos, los reconocimientos, etc… no da dinero, claro, pero es que no son para dar dinero. Son mi vehículo. Mis herramientas de trabajo.
Nota: Y he conectado a mucha gente entre sí. Eso gracias a que estaba “al loro” y conocía a ambas partes (de las redes, por supuesto). El próximo meme, más optimista, plis.. como el de las marcas.















