Desde que existen los medios sociales muchas marcas se han lanzado a abrir espacios, perfiles, blogs, cuentas, etc. con el objetivo final de hacerse un nombre, de ser reconocidas en el mercado, de conseguir un posicionamiento, el que sea, y para tener como fin último la venta. Es muy loable y creo que está muy bien empezar por ahí aunque la mayoría de las veces se haga de manera intuitiva y a los que nos dedicamos a esto de la asesoría digital nos suene a pobre, a poco trabajado, poco estructurado y estemos convencidos de que siguiendo “sólo” ese objetivo los resultados o tardarán en llegar o se abandonará antes de llegar a la meta (que es lo que habitualmente suele suceder).

Ya he hablado en este blog sobre aquello que es necesario reflexionar para tener una estrategia digital, de marketing o de negocio, sobre la metodología y de la diferencia entre la estrategia y la táctica. Pero por encima de planes hay algo que una empresa necesita sí o sí para que su estrategia digital funcione. Es algo que tiene que ver más con la cultura de la empresa que con las habilidades y conocimientos de los equipos. Por cierto, la cultura de una empresa es otra de esas cosas que se olvida demasiado a menudo. Todas las empresas tienen una pero pocas la tienen explícita y muchas menos las transmiten a sus empleados. Una pena, otro día hablaré de ello.

Hablo desde la experiencia. Lo he visto y vivido con muchos clientes y creedme que no hay cosa que me duela más que trabajar un plan estratégico digital y ver luego que no se ejecuta o se ejecuta mal. Y eso ocurre porque hay tres pilares básicos que son esenciales si queremos que la estrategia (de transformación) digital funcione y tenga éxito.

Visión

Primero los directivos y después el equipo que va a gestionar la actividad digital tienen que tener claro que realmente tener posicionamiento online es vital para la supervivencia o para el crecimiento del negocio.

Siendo respetable utilizar las redes, o la publicidad por Internet, porque no se tiene acceso a ningún otro modo de darse a conocer, esto no es suficiente para que la estrategia digital se despliegue de verdad y tenga éxito. Eso sólo conseguirá que simplemente llenemos nuestros perfiles de una forma más o menos ordenada y metódica pero no es suficiente desde un punto de vista de negocio.

Hay que tener esa visión para conseguir tener determinación en la ejecución y, después, traspasarla hacia abajo y que todos se tomen en serio el posicionamiento digital de la compañía. La comunicación digital es tan importante como cualquier otro tipo de comunicación, como la atención al cliente o como la calidad.

Si, además, luego se consigue involucrar a la mayor parte posible del personal entonces sí estaremos entrando, sólo empezando, en la ansiada Transformación Digital.

Recursos

Este es el segundo punto importante. Querer no es poder. El “pensamiento mágico pendejo” no vale. Y no funciona. Si no le ponemos recursos, económicos y/o humanos, no desplegaremos la estrategia y la táctica digitales de manera correcta.

Si se tiene una visión clara y se ha desarrollado un plan estratégico pero luego la gestión digital se lleva de cualquier forma, sólo conseguiremos “poner cosas” online. Algunas funcionarán, no lo dudo, pero no en su conjunto.

Se necesitan recursos para llevar el día a día tal y cómo se ha definido en el plan. Se necesitan recursos para hacer acciones y hacerlas bien. Se necesitan recursos para analizar el resultado y poder tomar medidas de mejora.

Si no se cuenta con recursos económicos para contratar a personas dedicadas a la gestión digital se pueden buscar fórmulas mixtas, crear equipos multidisciplinares, externalizar, etc. Pero siempre dándole a lo digital el espacio imprescindible para que pueda ejecutarse bien.

Este es otro punto que el equipo directivo debe tener muy presente y debe ser tomado muy en serio antes de poner en pie una estrategia digital.

Método

El último pilar es el método a la hora de ejecutar el plan porque ahora viene casi lo más importante que es la parte táctica, lo que marcará el éxito o el fracaso porque la estrategia está muy bien pero sin táctica, sin prueba y error y medición, no llegaremos lejos.

El método de quienes gestionan la vida digital va a permitir que se gestione bien la política de contenidos que significa saber que compartir y hacerlo con la cadencia perfecta. Es muy frecuente ver marcas que no actualizan regularmente sus perfiles o lo hacen de manera irregular o no responden los comentarios de sus usuarios. Esto suele ocurrir cuando el trabajo de CM está compartido con otras tareas y pasa, básicamente, en empresas pequeñas.

Es vital en este caso contar con herramientas que te permitan ser más productivo o, en el caso de que la tarea de gestión esté en manos de personas que ya hacen otros cometidos, coordinación entre miembros de un mismo equipo. Ayuda mucho tener un plan de contenidos con fechas y temas a compartir y contar con las fuentes de información necesarias (un lector de feeds o listas de usuarios, por ejemplo).

A menudo este problema no es tanto del equipo que ejecuta como de los directivos que o bien no han puesto los recursos necesarios o bien no tenían tanto interés en lo digital (por falta de visión).

Os dejo un vídeo donde explico esto en apenas 2 minutos y medio. ¡Que lo disfrutéis!

¡Que tengáis una feliz semana!